¿Qué es lo que te impide volar?

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Cuentan que un granjero subió a una montaña y se encontró un pequeño aguilucho recién nacido. Lo llevó a su granja, y allí lo cuidó y lo dio de comer junto con sus patos, gansos y gallinas. Pasados cinco años, un amigo que pasó por la granja, se dio cuenta que tenía junto al resto de animales, un precioso águila, así que le dijo:

-Disculpa amigo, ese pájaro que tienes ahí, no es una gallina, es un águila.

A lo que le contestó el granjero.

– Sí, es cierto, pero lo he educado como gallina y ahora, ya no es un águila, es una gallina.

El hombre le replicó:

-Perdona, pero un águila no deja de ser águila sin más, tiene corazón de águila y podrá volar y surcar los cielos

-No, te aseguro que ahora es una gallina y jamás volará.

-Hagamos la prueba, dijo el amigo.

Y, efectivamente, el hombre tomó el águila, lo levantó, y le dijo:

– ¡Tú eres águila, perteneces a los cielos, despliega tus alas y vuela!

Pero no sucedió nada, el águila no voló, no se movió del puño del amigo del granjero. Y viendo el águila el maíz que les echaban a las gallinas, saltó también para comer, como una más.

-Ya te lo dije, es una gallina.

El amigo, no se dio por vencido, y subió al tejado de la granja y, desde allí, de nuevo, tomo al águila en sus manos y le gritó:

– ¡Tú eres águila, perteneces a los cielos, despliega tus alas y vuela!

Pero no de nuevo, el águila, no se movió. Y volvió con sus hermanas las gallinas.

El amigo del granjero, entonces, tomó al águila y subió con ella a la montaña. Desde lo alto, se divisaba todo el valle y también, a otras águilas volar. El hombre, puso al águila frente al sol y ésta, mientras observaba aquel paisaje y a sus compañeras águilas volar, dándose cuenta de sus posibilidades, tras el empujón de aquel hombre insistente, se lanzó a volar.

Cuando leía este breve cuento, no podía más que recordar las palabras del psicólogo suizo Piaget, cuando decía que es curioso, pues de niños, cuando nos ocultan un objeto, pensamos que ha dejado de existir, ya no está más en nuestro mundo. Pero cuando crecemos ya un poco, sabemos que simplemente está escondido.

Con nuestras posibilidades como seres humanos y con el desarrollo de nuestro Talento, sucede algo parecido. Y así, podemos encontrar a algunas personas, y a algunos líderes que, al no ser algo muy tangible su propio desarrollo o el de sus colaboradores,  al no verlo, tocarlo o poder medirlo, se comportan como si fueran esos niños a quienes algo se les oculta y, entonces, deja ya de existir.

Soy un convencido de que en nuestro propio desarrollo, está parte de nuestra felicidad, pues al igual que una piedra preciosa no nos mostrará toda su belleza si no se pule, el ser humano no podrá encontrar su plenitud si no explora sus posibilidades.

Seríamos como el águila que aprendió a ser gallina. Aprendemos a quedarnos cortos, a mirar bajo, a no levantar el vuelo, y a no creer en nosotros como posibilidad. Y es que el ser humano vive como cree que puede vivir, y ahí se asienta la fuerza de nuestras creencias y paradigmas. Por eso afirmaría Henry Ford que “tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, en ambos casos aciertas”. Somos también nosotros nuestro propio límite o nuestra fuente de posibilidad. Y, por ello, nuestro límite lo marca no tanto lo que podemos llegar a ser sino lo que creemos que podemos llegar a ser.

Es una cuestión de aprendizaje. Aprendemos a ser menos, a hacer menos, a valorarnos menos, pero la buena noticia es que al igual que lo aprendemos, lo podemos desaprender. Martin Seligman lo llamará indefensión aprendida. Se trata de ese sentimiento que se produce en nosotros cuando vemos que hagamos lo que hagamos, nuestro comportamiento carece de importancia y no se dan los resultados que deseamos. Cuando aprendemos que nuestras acciones son inútiles y que nada de lo que podamos hacer tiene importancia, entonces, ya no actuamos, evitamos toda iniciativa, nos volvemos pasivos.

Como consecuencia, la creencia sobre nuestra propia valía se ve limitada, y ya no solo no volamos, sino lo más grave es que creemos que no podemos volar. Y como el águila de nuestro cuento, nos acomodamos a la vida de las gallinas, y renunciamos a buscar mejores posibilidades.

Cuántas veces habremos visto a personas que no se veían capaces de manejar de distinta manera en una relación, un trabajo o un proyecto; cuántas veces habremos sido testigos de la inacción que provoca la queja y la falta de respuesta para una solución; cuántas veces nos habremos dicho a nosotros mismos “yo soy así” y, por tanto, hemos renunciado a cambiar. En el fondo, ¿a qué hemos aprendido a renunciar?

Para vencer esos obstáculos y alcanzar una mayor grandeza de miras que nos ofrezcan nuevas respuestas y oportunidades, necesitamos aceptar nuestra vulnerabilidad y, con humildad, desprendernos de lo que para nosotros es una certeza. Hemos de enfrentarnos al espejo de la posibilidad, ese espejo que quiere ver de nosotros nuestra mejor versión, y que examina la validez nuestras creencias cuestionándolas. Y es que, esto que estoy pensando sobre mí y mi capacidad de generar nuevas oportunidades, ¿me limita o me potencia?, ¿me ofrece posibilidades o me  dota de limitaciones?; esto que tengo dando vueltas en mi mente, ¿me ayuda a ser mejor persona y a ayudar, más y mejor, a los demás, o reduce la mejor versión de mi mismo?

En el fondo, seguimos hablando de felicidad y esas respuestas nos ofrecerán un nuevo camino, un nuevo horizonte que descubrir. Es la felicidad de los que quieren volar más alto todos los días, porque un poco, tan solo un poco más alto, sí  se puede y, desde la altura, animar y ayudar a los demás en su vuelo será, también, una enorme satisfacción.

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20 respuestas a ¿Qué es lo que te impide volar?

  1. Borja Medín dijo:

    Enhorabuena Jesús.Muy buena publicación.La utilización del cuento perfectamente hilado con el asunto que tratas hace muy fácil la comprensión de lo que plateas en tu artículo.Estoy seguro que además es algo con lo que se puede sentir identificado la gran mayoría de las personas. Gracias.

    • Muchas gracia por el comentario, Borja. Como dices, creo que nos podemos sentir identificados muchos pues, en el fondo, tiendo que pensar que nos gusta más ser águilas que gallinas y, a veces, somos nosotros mismos los cómplices de nuestras propias limitaciones. Buen día!

  2. Gerardo Arzate Delgado dijo:

    Excelente !!!!

  3. Carmen dijo:

    Muchas gracias Jesus! Ni que decir tiene que me siento totalmente identificada con ese águila/gallina del cuento. Y …es que, esa bonita historia, llena de simbolismo y esperanza, es aplicable a muchas facetas de nuestras vidas, no sólo a esos miedos que a todos nos rondan, ni a esa falta de iniciativa o ambición, sino que también en muchas ocasiones afecta a la toma de decisiones y en esa toma de decisiones pueden verse otras personas afectadas y cuando son decisiones hacia nosotros mismos repercuten en nosotros (dejamos de volar) pero ….y esas decisiones que tomamos hacia nuestros hijos….? Que no seamos nosotros quienes les impidamos volar.

    • ¡Muchas gracias por compartir tu comentario, Carmen! Sí, muchas veces somos nosotros nuestra propia limitación, y eso afecta también a los nuestros y a quienes más queremos. Hay que tener piel fina para verlo y reconocerlo, y para poner los medios para evitar ser un obstáculo al desarrollo de nuestros hijos. Enhorabuena y me alegro mucho de que te haya ayudado mi post. Gracias de nuevo por compartir! Un fortísimo abrazo para ti y la familia

  4. Andres Gerardo Sánchez Avila dijo:

    Jesús Excelente analogía con el cuento y lo que le sucede a los seres humanos. definitivamente todos necesitamos un empujon / saludos

    • Muchas gracias Gerardo, y un gusto tener tu comentario! Sí, todos necesitamos un apoyo, un empujoncito, una sugerencia y, a partir de ello, a veces damos nuevos pasos. Para todo ello también requerimos de cierta humildad para aceptarlo y hacerlo propio, ¡claro que sí! Que tengas muy buen día y estoy a tu disposición. Saludos.

  5. Jesús Rodríguez Palos dijo:

    Jesús, excelente, de verdad una gran ayuda tener comentarios como éste que nos facilitan vernos a nosotros mismos y motivarnos a hacer algo para cambiar y mejorar. Gracias y un abrazo, Jesús.

    • Muchas gracias, Jesús! Si ha servido este post para motivar tus posibilidades, ¡objetivo conseguido! Gracias de nuevo por tomarte el tiempo y escribir tu comentario. Un abrazo y buen fin de semana.

  6. Noemi Cardoso dijo:

    Gracias por el articulo bastante explicito y si en ciertas ocasiones dejamos de hacer tal o cual cosa porque no vemos el cambio inmediato sin darnos cuenta que estamos dejando atras nuestros sueños, esperando que alguien más nos los resuelva.

    hay que abrir las alas y ver que tan lejos podemos llegar

    saludos

  7. Fanny dijo:

    Excelente!!! cada día debemos dar lo mejor de cada uno y y derribar barreras!!!

    • Hola Fanny, muchas gracias por tu comentario. También me apunto a derribar nuestras barreras diarias y encontrar nuevos horizontes que, muchas veces, ni si quiera sabemos que están. Un abrazo y buen fin de semana.

  8. Joan Prats dijo:

    Muy bueno Jesús. Gracias por ayudarnos a concienciar nuestras propias limitaciones y lo que podría ser peor, el impacto que pueden tener en otras personas o equipos sin darles la oportunidad de volar. Un abrazo

    • ¡Muchas gracias, Joan!, gracias por escribir y aportar tu reflexión. Efectivamente, el problema de las limitaciones no es sólo lo que pueden impedir en nosotros, sino lo que podemos enseñar a los demás, mostrándoles un mundo y unas alternativas, como bien dices, sin darles la oportunidad de volar. Un fuerte abrazo!

  9. Alejandro Salazar Sánchez dijo:

    Hola Jesus,
    Buscando ser divergente mas que solo critico, te preguntaría cual es la herramienta que debemos tomar de tu reflexión?
    Entiendo que es muy delgada la linea entre ser porrista y ser un agente de cambio para tu entorno. También entiendo que los limites y capacidades del individuo están topados por sus conceptos y no por sus capacidades. Te pediría me aconsejaras cual seria desde tu experiencia el mejor método para conceptualizar colectivamente?

    Muchas gracias!

    • Hola Alejandro, bienvenido al blog y muchas gracias por tu aporte “divergente”. Respecto a la pregunta que me haces permíteme que, con mucho cariño, te la devuelva, ¿qué tomarías tú como aporte?, ¿qué idea crees que te puede ayudar a avanzar? Me parece interesante permitir al lector que tome su propia idea, proceso más valioso que el mostrarle, unívocamente, la idea que ha de tomar. Por eso me gusta mucho leer las opiniones de la gente al terminar una conferencia, un seminario o escribir un post como este, pues el aprendizaje es mutuo. Espero haber contestado a tus inquietudes. Por lo que se refiere a la línea entre porrista y agente de cambio, debería entender mejor a qué te refieres exactamente con porrista, para evitar cualquier especulación. En cualquier caso, tiendo a pensar que podría ser una limitación el juicio o etiquetaje sobre alguien para dejar de aprender algo, y he tenido la experiencia de que puede ser más que una justificación intelectual, quizá, una excusa más irracional, ¿no crees? Gracias de nuevo por tu aporte y seguimos en comunicación! Saludos y muy buen día

  10. jcpnconsultor dijo:

    Hola Jesús gracias por las enseñanzas y muchas lecturas del cuento que traes a debate. En cuanto a dar ese empujón, que les falta a nuestros colaboradores, cuando cumplimos funciones de mando medio o directivo, es un imperativo del que no podemos renunciar. Darse cuenta de las necesidades del desarrollo de tu gente y ayudarles a fomentar sus capacidades, es una habilidad clave, tanto para el compromiso como para el crecimiento profesional de cada uno de tus colaboradores.Si me lo permites te dejo con un enlace, http://disolgich.blogspot.com/2016/02/y-tu-como-desarrollas-tus-colaboradores.html, donde expongo, algunas de las buenas prácticas, que fueron puliendo mi labor como mando medio y después como directivo, en la difícil tarea de desarrollar a mis colaboradores. Saludos

    • Muchas gracias por tu aporte. Estoy de acuerdo en la necesidad de desarrollar a nuestra gente y apoyarles en el desarrollo de sus capacidades como base para que puedan desplegar todo su potencia. Gracias también por tus links, muy interesante!, y muy importante el tema de la autoevaluación que comentas. Seguimos en comunicación. Saludos y buen día!

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